por PABLO ERNESTO BLANCO | imagen: GUILLERMO FELIZOLA | DOMINGO 2 DE ENERO DE 2011
Resalta en su muñeca izquierda
una pulserita con una sonrisa dibujada sobre una piedrita blanca. "Nos
la dieron a los que vamos a participar en el maratón de UNICEF, como
parte de la campaña por el buen trato a los niños y adolescentes",
explica y luego agrega, "es que yo siempre estaré a favor del buen
trato". En efecto, Mariángel Ruiz, nacida hace 30 años en San Juan de
los Morros y criada en Maracay, es probablemente una de las figuras más
simpáticas de la pantalla chica local. Más allá de los comentarios
malsanos que señalan que tal dulzura puede llegar a empalagar, bien
puede decirse que la gran sonrisa que suele regalar al aire no es un
accesorio mediático ni una herencia gestual de su condición de ex Miss
Venezuela 2002 y virreina universal 2003, sino que forma parte de su
sello personal, el cual trasladó a su rol de animadora en el espacio
Portada's, de
Venevisión, durante seis años.

Y
aunque después de esta conversación, quedó demostrado que de ingenua no
tiene ni un pelo, su rostro refleja una candidez genuina, una
característica fija en la clásica protagonista de telenovela; de hecho,
cualquiera podría pensar que tal aureola de princesa de Disney fue lo
que llevó a los ejecutivos del Canal de la Colina a convertirla en la
heroína de turno en
La viuda joven, la nueva apuesta estelar de esta planta, concebida por la misteriosa pluma de Martin Hahn (artífice de producciones como
Angélica Pecado y
La mujer de Judas, de
RCTV), quien se inspiró para esta historia en la vida de la
socialité
española Tita Cervera. En este nuevo reto, Ruiz comparte cartel con la
no menos bella Verónica Schneider y el recurrente galán de turno Luis
Gerónimo Abreu.
¿Qué formación en las artes histriónicas tiene
Mariángel para asumir esta nueva faceta? Con toda humildad, ella admite
que ninguna. No obstante, está demostrado que posee un talento natural
para este oficio. No gratuitamente, todavía se elogia su pequeña
participación en
Cosita Rica (2004), donde le daba vida a
Alegría Méndez, la secretaria del temible Olegario Pérez (Carlos Cruz).
Sin mencionar su debut en las tablas con la pieza, original de Indira
Páez,
Mujeres de par en par, que sin ser el suceso teatral de
2009, le permitió a la artista sorprender gratamente al público. Ante la
trillada pregunta de si prefiere la actuación a la animación ella
contesta que estaría feliz si el tiempo le permitiera hacer las dos
cosas, y confiesa que admira a Maite Delgado tanto como a Marion
Cotillard (ganadora del Oscar 2008 a la Mejor Actriz por
La Mome). Estas son sus reflexiones antes de su esperado primer capítulo.
Inmaculada belleza
Reflejas la candidez de una clásica protagonista de novela, ¿eso te favoreció para este papel?
"No
lo sé. Pero, en todo caso, Inmaculada (así se llama su personaje) no es
una protagonista cándida. Aunque tenga salidas tiernas en su rol de
madre, para ella es muy importante que su entorno la vea inquebrantable.
Es una mujer firme, una empresaria exitosa, a la que todos voltean a
mirar por donde pasa. Es brillante y ejerce un gran poder sobre los
demás".
¿Tú te sientes así?
"Depende de donde esté. Todos
tenemos una personalidad pública y una privada. Públicamente no soy tan
'amiguera' como en privado. Profesionalmente, soy muy cuidadosa con mi
imagen, fuera del trabajo no me verás maquillada, sino lo más cómoda
posible. Me siento afortunada con mi carrera, con mi hija que es súper
inteligente… En cuanto a mi vida social, soy de rumbas caseras
matutinas, de maratones de películas".
¿Qué otra cosa tienes de Inmaculada?
"Otro
punto de diferencia y a la vez semejanza es que ella ha pasado por
varios matrimonios que, a lo largo de su vida, la han convertido en
viuda. Yo sólo he pasado por relaciones de juventud que parecían
matrimonios, dada su estabilidad, y que luego se terminaron por otras
razones. Más adelante, supe lo que era un divorcio".
Podría decirse que has "enviudado" relaciones…
"Sí,
pero no me quedo estancada en los 'duelos'. Inmaculada, por ejemplo,
conoció al amor de su vida y, aún después de todos sus matrimonios,
añora volver con él, retomar lo vivido. A mí, con los años, ese
sentimiento se me pasa. No sé si es bueno o malo, pero nunca he
comprobado si es mejor 'recaer' con tu expareja o pasar toda la vida
guardando la esperanza de que las cosas pudieran volver a ser como
antes. En cualquier caso, siempre hay nostalgia por los buenos
momentos".
¿Cuáles crees que son tus fortalezas para la actuación?
"Las ganas que tengo de asumir este reto. Siento que
Venevisión me está dando una oportunidad bellísima. Como animadora o como actriz, no me veo en otro canal".
Como actriz quizás es difícil que te veas en otro canal…
"Ciertamente.
El panorama de la televisión es muy duro no sólo para los actores sino
para muchos productores, técnicos y animadores. Ojalá que los canales
que están comenzando a producir contenidos locales crezcan. Aunque, por
otro lado, fíjate que esta situación ha llevado a muchos talentos
nacionales a abrirse carrera en el extranjero y, gracias a Dios, a
muchos les ha ido bien. Se arriesgan y crecen".
¿Crees que crecerás profesionalmente con este riesgo que estás asumiendo?
"Yo
espero con mucha fe que sí. Pero volviendo al punto anterior, con
muchísima humildad, te digo que no tengo formación actoral. Tengo que
empezar a formarme". Pero ya eres la protagonista de la telenovela, ¿no
te parece un poco tarde?
"He estado escuchando a la gente que
sabe de la materia, como mis amigas Ana María Simon y Mariaca Semprún,
quienes me han ayudado a prepararme para esto".
¿Te han recomendado algún método en particular?
"Ana María lo único que me ha dicho es: 'hazlo con mucha verdad'".
¿Y eso en qué se traduce en tu caso?
"En
creer en la conexión que he tenido con el texto. Cuando leo algo que me
gusta, me concentro de tal manera que lloro o me río fácilmente con lo
que se me está contando. Creo que eso va más allá de todo método.
Además, uno tiene vivencias desde los cinco años y yo ya tengo 30.
¿Quién no se ha enamorado, deprimido o molestado alguna vez en su
vida?".
Cuesta imaginarte molesta…
"Pero sí que me he puesto brava".
Ponte brava ahorita…
"Fíjate que podría hacerlo, porque me dejaste esperando minutos antes de la entrevista (risas)".
Justamente, para probar cómo era verte brava…
"Las
rabietas suelen durar, en mi caso, cinco minutos. No subo la voz ni
tiro puertas. Fijo posición con las palabras y, por supuesto, mis
pulsaciones se aceleran".
Si te pidiera que contaras tu vida como una telenovela…
"Sería
una serie de 10 temporadas, una por década (risas). En la primera,
contaría lo rápido que me tocó madurar. A los cinco años, en Maracay,
viví el divorcio de mis padres, siendo la mayor de tres hermanos, por lo
que pronto tuve que convertirme en una niña responsable, apoyar a mi
mamá en la casa y estar al día en el colegio".
¿Eras la bonita del colegio?
"Para nada. Era el patito feo, la flaquita más alta del salón".
¿Cuándo comenzaste a enamorarte?
"A
los 20. A enamorarme y desenamorarme constantemente. Soy muy
enamoradiza y tuve varias relaciones de pareja duraderas antes de
casarme, nada de bochinches, ¡ojo! Hoy en día puedo establecer la
diferencia entre el enamoramiento y el amor. El primero es como un
capricho rico de vivir. El segundo contempla estar dispuesto a que ese
enamoramiento se transforme y crezca con los años o aceptar que
desaparezca".
¿Cuál ha sido el episodio más doloroso de tu propia telenovela?
"Gracias
a Dios, mi vida está más llena de momentos felices y divertidos que
dolorosos. En todo caso, creo que las separaciones siempre duelen, son
amargas. Te queda el aprendizaje y también el registro emocional, que es
la mayor herramienta con la que cuento, en estos momentos, para asumir
la actuación".
Chica rosa versus prensa rosa
Se dice que eres una chica "Hello Kitty"…
"Nunca
me lo han dicho en mi cara, pero creo que cada quien tiene la libertad
de formarse su propio criterio sobre mí, sería muy dictatorial de mi
parte el no permitirlo. Siempre me han dicho que mi sello como animadora
es que soy muy dulce, no sé si tenga que ver con eso".
En algunos espacios te apodan "Mariángel Gris"…
"¿Qué
puedo decirte sobre eso? Si no se aprenden mi apellido, pueden
colocarme el color que les apetezca. No tengo problemas con ello".
Durante los seis años que estuviste en
Portada's, ¿no hubo roce con tus compañeros?
"Nunca
he peleado con nadie en mi trabajo más que con mi estilista, Jesús
Ichán. Somos como un matrimonio, yo le digo que no pelee tanto conmigo
porque igual vamos a envejecer juntos (risas). En lo que se refiere a mi
imagen soy un poco 'rebelde', si puede llamársele así, a la hora de
hacer ajustes para ver si puedo mejorarla".
De hecho, salió publicado que fuiste muy "rebelde" cuando se te envió al Miss Universo 2003…
"Quise
incorporar cambios en mi imagen porque me parecía que funcionaban y
creo que así fue. En el canal, a veces se refieren a mí como alguien
'rebelde', cuando quiero ir más allá de lo que está pautado. Pero no me
considero conflictiva ni problemática".
Dio tela que cortar tu supuesta relación con Leonardo Villalobos…
"Desde
que somos compañeros de trabajo y amigos comenzaron los inventos.
Siempre hemos sido panas; tanto que, a estas alturas, nos conocemos
demasiado como para querer tener una relación de pareja. Y yo creo que
las parejas siempre deben guardar un toque de misterio, un misterio
bonito".
WWW.ESTAMPAS.COM